Fibra óptica, ADSL o 4G: ¿qué conexión a internet necesita? Quien quiere contratar internet en casa —o revisar su contrato actual— se encuentra enseguida con estos tres términos. Las compañías añaden cifras de velocidad en Mb, tarifas con distintas permanencias y mensajes publicitarios que parecen decir lo mismo: más es mejor, más rápido es mejor, la fibra es el futuro y usted la necesita.
No siempre es así. La conexión adecuada depende de lo que usted hace en el día a día y de lo que hay disponible en su domicilio. Este artículo explica las tres tecnologías con calma y le ayuda a decidir cuánta velocidad necesita realmente.
Las tres tecnologías: fibra óptica, ADSL y 4G/5G
ADSL es la conexión que llega por el cable telefónico de cobre —el mismo que lleva décadas en la mayoría de los hogares. Las velocidades varían: en ciudad suele haber entre 20 y 50 Mb; en zonas rurales puede ser mucho menos. Ventajas: disponible casi en todas partes, estable, relativamente barata. Inconveniente: la velocidad depende de cuán lejos esté su casa de la central de la compañía, y hay un límite que no se puede superar.
Fibra óptica es la tecnología moderna. En vez de cobre, los datos viajan por cables de vidrio en forma de señales de luz. Las velocidades disponibles son mucho mayores —300 Mb, 600 Mb o incluso 1.000 Mb (un “gigabyte”)— y llegan de forma fiable al hogar sin importar la distancia a la central. España tiene una de las redes de fibra óptica más desarrolladas de Europa: en la mayoría de las ciudades y muchos municipios, la fibra ya está disponible. Si en su dirección está disponible, es la mejor opción técnica.
4G y 5G (internet móvil en casa) son tecnologías de telefonía móvil que también pueden usarse para dar internet fija al hogar, mediante un pequeño router que capta la señal del móvil y la convierte en WiFi. Ventaja: no necesita instalación, funciona desde el primer día. Inconveniente: la velocidad puede variar según la hora, el tiempo o el número de vecinos conectados. Es una buena solución para zonas rurales donde no llega la fibra ni el ADSL —o mientras espera que llegue.
¿Cuántos Mb necesita realmente?
Aquí está el malentendido más habitual. Las compañías anuncian cifras altas porque se venden bien. En realidad, la mayoría de las personas necesita mucho menos de lo que sugiere la publicidad.
Hasta 20–30 Mb son suficientes para correo electrónico, navegar por internet, banca en línea y videollamadas con la familia. Si su uso principal es leer noticias, ver el tiempo, escribir mensajes y hacer videollamadas esporádicas con los nietos, con esto funciona perfectamente.
Hasta 100 Mb son suficientes para una o dos personas que además ven películas en streaming —Mitele, Netflix, RTVE Play— y hacen videollamadas con regularidad. Con esta velocidad vive sin limitaciones la gran mayoría de hogares españoles.
Más de 300 Mb tiene sentido cuando varios miembros del hogar usan internet al mismo tiempo, se ve contenido en 4K de forma frecuente o se trabaja desde casa con videoconferencias a diario. Para uso individual o en pareja, es más de lo que se va a usar.
500 Mb o 1.000 Mb son para necesidades muy concretas: subir o descargar archivos muy grandes, jugar a videojuegos online de forma intensiva o tener varios streams simultáneos en altísima calidad. Si al leer esto no tiene claro si lo necesita, probablemente no lo necesita.
Una regla honesta: si no está seguro, elija la tarifa intermedia. Puede cambiar a una superior más adelante si le resulta insuficiente —pero lo más probable es que no sea así.
Qué más mirar, más allá de los Mb
La velocidad es solo una parte de la decisión. También importa:
Permanencia. La mayoría de contratos tienen 18 o 24 meses de permanencia. Durante ese tiempo no puede cambiar de compañía sin penalización, aunque encuentre algo mejor. Existen tarifas sin permanencia —algo más caras, pero más flexibles.
Precio después de la promoción. Las compañías ofrecen precios de lanzamiento durante los primeros 6 o 12 meses. Después sube la cuota mensual. Fíjese en lo que cuesta el contrato una vez pasada la promoción: ese es el precio real que va a pagar.
El router. Algunas compañías cobran el router aparte, mensual o en una sola vez. Compruébelo al comparar precios.
Teléfono fijo. La mayoría de las ofertas de fibra incluyen línea de teléfono fijo. Si ya no usa el teléfono fijo, puede que haya tarifas más ajustadas solo con internet.
Penalización por baja anticipada. Si tiene un contrato en vigor, compruebe primero cuándo termina. Dos contratos a la vez son dinero que se puede evitar.
Cómo comparar tarifas de internet
Buscar directamente en cada compañía —Movistar, Vodafone, Orange, MásMóvil, Digi— es tedioso porque cada una solo muestra las suyas. Los comparadores de tarifas hacen ese trabajo de un vistazo: introduce su dirección y muestran qué tecnologías están disponibles en su domicilio y qué ofrecen las distintas compañías.
En España hay varios comparadores de tarifas: Kelisto.es, Rastreator.com y HelpMychoice.es son de los más utilizados. Ninguno tiene todos los operadores, así que vale la pena consultar en más de uno.
¿Merece la pena pasarse a fibra si el ADSL funciona bien?
Si tiene ADSL y funciona sin problemas, no hay ninguna urgencia. El ADSL seguirá funcionando durante años. Cuando venza su contrato, o si en algún momento le resulta lento, ese es el mejor momento para mirar si hay fibra disponible en su dirección y qué ofrecen las compañías.
Si ya tiene disponible la fibra y los precios son similares al ADSL, el cambio casi siempre merece la pena: la fibra es más estable, la velocidad de subida (enviar fotos, hacer videollamadas) es mucho mayor, y habitualmente al mismo precio o parecido.
En resumen
Las tarifas de internet son uno de los gastos en los que más fácilmente se paga de más —casi siempre porque se contrata más velocidad de la que se usa. Mire con honestidad cuánto usa internet, compare dos o tres tarifas con calma y elija la que se ajuste a su situación real. En la mayoría de los casos, encontrará algo más económico de lo que le ofrece su compañía actual.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos Mb necesita una persona mayor para internet en casa? Para correo, navegación, videollamadas y streaming ocasional, con 30–50 Mb es suficiente. Si vive solo o en pareja y no usa internet de forma muy intensiva, no necesita más. 100 Mb es una velocidad cómoda para cualquier uso habitual.
¿Cuál es la diferencia entre fibra óptica y ADSL? El ADSL usa los cables de cobre del teléfono y tiene velocidades limitadas por la distancia a la central. La fibra óptica usa cables de vidrio con señales de luz: es más rápida, más estable y no pierde velocidad con la distancia.
¿Vale la pena cambiar a fibra si el ADSL me funciona? Si está satisfecho y el contrato es económico, puede esperar a que venza. Si la fibra ya está disponible en su dirección y los precios son similares, el cambio merece la pena por la mayor estabilidad.
¿Qué compañías de internet son buenas en España? Movistar, Vodafone, Orange y MásMóvil (Yoigo) son las principales. También hay operadores más pequeños como Digi, que a menudo ofrece precios muy competitivos. Lo más importante es comparar según su dirección concreta, porque la disponibilidad y los precios varían por zona.
Artículos relacionados: WiFi en casa: cómo mejorar la señal · ¿Qué es la nube?